María Justina Poblet Schilling de Floreani, cuya vida es un verdadero color es poesía, nació en Argentina. Cursó sus estudios secundarios de Bachillerato en Buenos Aires y, tras finalizarlos, emigró a Chicago con sus padres y hermano. Contrajo matrimonio con Evan Floreani, un médico hematólogo originario de Udine, Italia. Junto a su amado esposo, formó una familia y se dedicó principalmente a su hogar, ejerciendo el rol de esposa y madre de cuatro hijos. Estudió inglés e italiano y realizó diversos cursos a nivel college. Además, asistió a seminarios y viajó por el mundo, disfrutando de poesías de colores en cada rincón que conocía. Aparte de recorrer Estados Unidos, donde residió, pasó largas estadías en Italia y Argentina. María trabajó en el First National Bank of Chicago y en Great American Insurance Company. También se dedicó a la administración y producción de sus campos en Córdoba y Miramar, Argentina, convirtiéndose en productora agropecuaria. Experimentó la conducción de dos comercios en Mar del Plata y participó en actividades comerciales de compra y venta de inmuebles. Actualmente, María reside en Key Biscayne, Florida, y en Mar del Plata, Argentina.






En sus páginas, Maria Justina Poblet Schilling de Floreani despliega una poesía que es un verdadero color es poesía, atravesada por la memoria, el amor, la pérdida, la fe y la contemplación del mundo. Aquí, la palabra se transforma en refugio, puente y revelación. Cada poema es un latido que dialoga con la vida en sus luces y sombras, utilizando la naturaleza como espejo emocional y la espiritualidad como un sostén profundo.
La autora escribe desde una voz madura y honesta, despojada de artificios, que encuentra belleza tanto en lo cotidiano como en lo trascendente. Motivos recurrentes como el tiempo, la distancia, la ausencia y el deseo aparecen sin cerrarse en la desesperanza: hay, en cambio, una búsqueda constante de sentido, de reconciliación con el destino y de gratitud por la existencia. La experiencia del duelo y del amor perdurable conviven con la fascinación por el arte, la historia, los mitos y los paisajes que marcaron su vida entre Argentina, Estados Unidos e Italia.
Estos poemas, que podrían considerarse poesías de colores, invitan a detenerse, a escuchar el silencio, a sentir la música de las palabras y a reconocerse en emociones universales. El libro no pretende ofrecer respuestas definitivas, sino acompañar al lector en sus propias preguntas, recordándole que vivir, amar, recordar y escribir forman parte de un mismo acto poético. Porque, como sugiere la autora, la vida entera —con su fragilidad y su fuerza— es, en esencia, poesía.







Disponibles en Argentina y EEUU, las obras de Maria Justina Poblet Schilling de Floreani, donde el 'color es poesia' y se exploran las 'poesias de colores', están al alcance de todos.